Muchas veces queremos llevar un estilo de vida sostenible pero no sabemos por dónde empezar. En este artículo te damos las claves para reciclar, que es un buen comienzo. No todos los residuos se depositan en el mismo contenedor y, en ocasiones, esto hace que nos demos por vencidos demasiado pronto… Con este artículo vamos a darte algunos consejos para disipar cualquier duda que pueda surgirte.

¿Y qué va en cada contenedor? Es muy útil tener en un sitio visible un listado con lo que va en cada uno de ellos, cuando lo convirtamos en hábito te resultará mucho más sencillo.

Memoriza estos colores

Contenedor amarillo: Es uno de los que más dudas genera, para resumir diremos que es el destinado a almacenar envases: todo tipo de briks, envases metálicos y botellas de plástico, los recipientes que contengan los alimentos que vas a consumir irán en este contenedor. Hay excepciones, como es el caso de los biberones, que se tiran en el de restos orgánicos y, por supuesto, no todo artículo de plástico va aquí, solo los envases. Objetos como juguetes de plástico, utensilios de cocina o los propios cubos de basura van al contenedor de orgánicos.

Contenedor azul: Básicamente para papel y cartón, revistas, libros, periódicos, cajas de embalaje… En este caso es habitual que muchos se confundan con los típicos briks de zumos o leche, es cierto que están hechos de cartón, pero contienen otros materiales que hacen inviable su reciclaje mediante esta vía, por eso recuerda que estos últimos van al amarillo.

Contenedor verde: Aquí se deposita el vidrio, podríamos decir que después de una fiesta en casa es parada obligatoria. Las botellas de vino, licores, cerveza, refrescos, así como los frascos de colonia o los tarros de mermelada o patés, van en este contenedor. Es importante recordar que vidrio no es lo mismo que cristal u otros materiales, así que los vasos, tazas o platos tendrías que llevarlos a un punto limpio.

Contenedor gris o marrón: Una vez que has llevado a cabo todo lo anterior, comprobarás que en casa se generan otros residuos que no tienen cabida en ninguno de los anteriores. Son artículos que no se pueden reutilizar, que no hay forma de reciclar para que tengan un segundo uso. Pues bien, esos irían al contenedor gris: restos de comida, papel o cartón sucios, pañales, etc.

Estos cuatro contenedores son los más comunes, podrás encontrarlos fácilmente en cualquier punto de la ciudad donde vives. No ocurre lo mismo con los naranjas -destinados a aceite usado- o los blancos -para los medicamentos, habitualmente las farmacias cuentan con ellos-, que son más difíciles de encontrar en la puerta de casa.

Además, están los puntos limpios, que son espacios dispuestos por los ayuntamientos para que los ciudadanos depositen allí artículos que resultan ser muy tóxicos o de gran volumen, desde pilas a colchones.

Desde GSA Servicios Ambientales esperamos que este artículo te sirva para reciclar correctamente y sentir que aportas tu granito de arena para cuidar del medio ambiente.