Muchos han empezado ya sus vacaciones, en estos días decimos adiós a la rutina y ponemos rumbo a nuestro destino para descansar y relajarnos, pero hay algo en lo que no debemos bajar la guardia: En verano también se puede cuidar del medio ambiente.

Es innegable que la mayoría cuenta con más horas de ocio en estas semanas, por lo que generamos más residuos sin darnos cuenta. Por ello, debemos poner especial atención en recoger todos los desechos que producimos cuando, por ejemplo, vamos de excursión a la montaña o pasamos un día en la playa.

Recuerda que debes ser especialmente cuidadoso cuando estás en un entorno natural, ya que las consecuencias de un olvido pueden causar auténticos desastres naturales -como ocurre con los incendios-.

Más tiempo con los más pequeños

Además, en estos meses se pasa más tiempo con los más pequeños de la casa, que hasta septiembre no tendrán que volver a las aulas. Es el momento idóneo para inculcarles buenos hábitos en relación al cuidado del medio ambiente, al reciclaje, al uso del transporte público, al conocimiento del entorno natural, de la vegetación, de los animales… De esta forma, irán siendo conscientes de forma progresiva de la responsabilidad que tienen como ciudadanos respecto al planeta.

Decidas pasar tus días de descanso en familia o con amigos, hay unas normas básicas que te ayudarán a mantener los buenos hábitos de los que hablábamos al principio. Procura localizar cuando llegues a tu destino los contenedores para reciclar, ¡tendrás que visitarlos varias veces durante tu estancia!

Reutiliza siempre que puedas las bolsas y aunque tu entorno te anime a lo contrario, en especial en estas fechas, sé responsable en el consumo de cualquier bien: ya sean alimentos, prendas de ropa, gasolina, papel, recursos naturales… La lista de las cosas cuyo uso podemos reducir es interminable y muy variada.

¿Conoces el turismo sostenible? Elige bicicleta o transporte público para moverte e infórmate de si tu alojamiento es respetuoso con el medio ambiente.

En definitiva, ¡no bajes la guardia! Recuerda que tardamos varias semanas en adquirir un hábito -los expertos dicen que 28 días exactamente-, no eches por la borda lo que has conseguido durante todo el curso.