Muchas veces te preguntas si sirve de algo intentar llevar un estilo de vida sostenible, crees que te quedas corto y que, además, si el resto no lo hace, ¿para qué te vas a seguir molestando? Pues este post pretende animarte a que no decaigas, a que sigas incorporando buenas costumbres a tu rutina que marquen la diferencia y a que comprendas que pequeñas aportaciones -como la tuya- han hecho posible grandes cambios en los últimos años.

Es cierto que aún queda mucho por avanzar, pero ¿imaginas cómo estaríamos ahora si no se hubiera concienciado a la gente para que separase sus residuos en casa o no hubiéramos llenado nuestras ciudades de carriles bici? Y eso son solo dos pequeños ejemplos, a los que no prestamos atención, pero que han supuesto sigilosas revoluciones en nuestras vidas.

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¿Vale la pena?

Siempre, la respuesta es un sí rotundo. Cualquier cosa que hagas para contribuir al cuidado del medio ambiente, suma. Y, si además, contagias a otros con tu ejemplo, estarás multiplicando el bien que puedes llegar a hacer.

Por ello, en GSA Servicios Ambientales estamos convencidos de que la educación puede cambiar el mundo. Si los más pequeños ven que sus padres están preocupados por el cuidado del medio ambiente y actúan en consecuencia, ellos adoptarán comportamientos ecológicos de forma natural en su vida. De esta forma, estaremos creando las bases para una sociedad futura mas justa y sostenible.

Cambia el concepto, no te preguntes de qué vale lo que estás haciendo, más bien convéncete del enorme poder que tienes incorporando a tu rutina acciones tan simples como reciclar, apagar las luces que no necesitas, cerrar el grifo o usar la bicicleta en tus desplazamientos. Poco a poco, sin darte cuenta, irás sumando más acciones que te estarán convirtiendo en una persona concienciada y responsable con el planeta.

Estarás dejando tu parcela de mundo mejor de lo que la encontraste, ¿no es suficiente para hacerte sentir bien, para que creas que merece la pena?