La sostenibilidad medioambiental se ha convertido en un movimiento a nivel mundial. Gobiernos de todo el mundo ponen en marcha medidas para favorecerlo, los ciudadanos están cada vez más concienciados. Las cifras, aunque no son suficientes, dejan claro que se ha producido un cambio.

El reciclaje es uno de los factores que han contribuido a ello, una de las famosas “R” de la economía circular. Pero, ¿qué ocurre con aquello que no se puede reciclar? En los vertederos se acumulan toneladas de residuos que, tras pasar por la planta de tratamiento previo en la que se separan y quedan descartados para reciclar. Entonces, se destinan a compost o generan biogás, procedente de la degradación de la materia orgánica. La desgasificación es llevar a la práctica la economía circular, que nada se pierda. La idea es que seamos capaces de transformar y reutilizar lo que -aparentemente- ya no sirve para nada.

GSA, presente en vertederos de toda España

GSA Servicios Ambientales es responsable de la construcción y/o ampliación de campos de extracción de gas en varios vertederos: en el Centro Integral de Tratamiento de R.S.U. Montemarta Cónica (Sevilla) -donde ha desarrollado su labor más amplia-, aunque también son destacados sus trabajos en los vertederos de Toledo, Abanillas, Gádor, Cartagena, Almagro, Juan Grande de Canarias, Torija, Huesca, Utrera o Málaga.

Cabe destacar que estos centros albergan celdas selladas, otras que están en fase de explotación y otra que se está ejecutando. Las selladas y las que están en fase de explotación cuentan con instalaciones de captación de biogás y están en proceso constante de desgasificación. En el caso del Centro Integral de Tratamiento de R.S.U. Montemarta Cónica, el campo de gas instalado está compuesto por cerca de 800 pozos verticales -en las celdas en fase de sellado- y más de 350 horizontales -en las celdas en fase de explotación-. Todo ello hace posible que se destine el 10% de la energía generada a alimentar las instalaciones del Centro Montemarta-Cónica mediante centros de transformación y un 90% se evacúa a la red.

GSA, clave para la sostenibilidad medioambiental de los vertederos

Fases del proceso

El trabajo comienza con el desplazamiento de un equipo de operarios y maquinistas de GSA al vertedero, que -tras la señalización hecha en el terreno- ubican el punto exacto donde tienen que ir los pozos. Posteriormente, se traslada la maquinaria necesaria para realizar el trabajo, pilotadora -con la que se llevan a cabo las perforaciones- y excavadoras.

Una vez hechas dichas perforaciones, se introducen las tuberías que, previamente, han sido ranuradas por operarios de GSA y, a continuación, el espacio que queda entre la tubería y el terreno se rellena con ácido silíceo para favorecer la captación del gas. La parte superior del pozo -en la superficie- queda rematada por un cabezal, que se conecta al colector principal de la red de biogás mediante otra tubería. De esta forma se transporta el gas que, finalmente, será transformado en energía eléctrica.

GSA Servicios Ambientales acumula dilatada experiencia en estos trabajos, habiéndose convertido en referente en el sector.