Con 19 años recién cumplidos y una carrera cada vez más asentada en el pádel profesional, Santi Pineda (Los Palacios y Villafranca) mira atrás con gratitud. Desde GSA hemos querido celebrarlo con él en una entrevista donde habla de sacrificio, de familia, de constancia… y también del papel que nuestra empresa ha tenido en su trayectoria desde que dio el salto al circuito absoluto, ese momento en el que empieza la verdadera carrera para quienes quieren vivir del deporte:

El pasado 15 de noviembre cumpliste 19 años. Mirando atrás, ¿de qué te sientes más orgulloso y qué consejo le darías a tu “yo” más joven?

Me siento muy orgulloso del sacrificio y del camino que he elegido recorrer. No ha sido fácil, pero cada esfuerzo ha valido la pena porque me ha permitido convertirme en la persona que soy hoy. Mi familia ha sido una parte fundamental en este proceso, ya que gracias a su apoyo, consejos y ejemplo, he aprendido a mantenerme firme en mis metas y valores. Sobre todo, me enorgullece tener claro lo que quiero para mi vida: dedicarme al pádel, un deporte que me apasiona profundamente y que me ha enseñado disciplina, constancia y amor por lo que hago.

A mi yo más joven le diría que todo vale la pena, incluso esos momentos difíciles que a veces parecen no tener sentido. Cada esfuerzo, cada caída y cada sacrificio contribuyen a formar el carácter y a acercarte a tus sueños. También le recordaría que debe aprovechar cada minuto, vivir el presente con intensidad y no dejar que las oportunidades pasen de largo, porque el tiempo es algo que nunca se recupera. Aprender a valorar cada experiencia, por pequeña que parezca, es lo que realmente marca la diferencia en el camino de la vida.

Santi Pineda entrevista GSA 01

¿Qué ha significado GSA en tu carrera deportiva?

GSA ha sido un apoyo muy grande en mi carrera. Desde el primer año en el que tuve la oportunidad de entrar en los torneos absolutos, ese punto donde realmente empieza la carrera profesional para cualquier jugador que quiere dedicarse al pádel, sentí su respaldo. Y como todo comienzo, esa etapa es muy dura: muchísimas dudas, mucho aprendizaje y muchos momentos en los que uno necesita sentirse acompañado.

Desde el primer día, GSA ha estado ahí ayudándome, dándome confianza y facilitando el camino para que pudiera centrarme en crecer como jugador. Su apoyo constante en esos primeros pasos, que son los más complicados, ha sido clave para que yo pudiera seguir adelante y construir mi trayectoria profesional.

¿Cuál fue el punto de inflexión de tu carrera y qué partido te cambió la perspectiva? ¿Qué aprendiste de él?

El punto de inflexión de mi carrera llegó cuando empecé a entrar de lleno en el circuito absoluto y profesional. Ahí entendí que cada minuto cuenta: cada entrenamiento, cada descanso, cada decisión dentro y fuera de la pista marca una diferencia real. Ese cambio de entorno, mucho más exigente y competitivo, me hizo ver el deporte desde otra perspectiva.

Ese momento me enseñó que el profesionalismo no solo se demuestra compitiendo, sino también en la disciplina diaria, en la constancia y en la responsabilidad con uno mismo. Aprendí que, para seguir creciendo, tenía que ajustar mi mentalidad: dejar de ver los partidos como simples experiencias y empezar a tratarlos como oportunidades para evolucionar. Aunque aún me falta mucho por aprender sobre eso.

¿Cómo preparas un partido importante y qué ajustes haces cuando el marcador se complica?

Para preparar un partido importante suelo hablar con mis entrenadores y con mis compañeros sobre los rivales. En muchos casos ya nos conocemos entre todos, así que ese intercambio de opiniones nos ayuda a tener una referencia clara de qué esperar y dónde pueden estar las claves del encuentro.

Cuando se trata de un rival al que no conocemos tanto, nos centramos en algo fundamental: hacer bien lo que nosotros sabemos hacer. Preferimos apoyarnos en nuestras fortalezas, confiar en nuestro juego y entrar al partido con una identidad clara. Si durante el encuentro vemos que necesitamos ajustar algo, lo hablamos y hacemos las modificaciones necesarias.

Cuando el marcador se complica o vamos por debajo, intentamos detectar rápidamente qué es lo que no está funcionando. A partir de ahí buscamos soluciones: cambiar el ritmo, ajustar la táctica o modificar algún detalle del planteamiento inicial. Sabemos que no siempre se puede remontar, pero la clave es mantener la calma, analizar, corregir y seguir compitiendo hasta el final.

¿Cómo ha evolucionado tu juego en los últimos 2–3 años, y cómo adaptas la pala y el set-up según torneo y condiciones?

En los últimos dos o tres años he notado una evolución clara en mi juego. La experiencia y la madurez me han permitido entender mejor cada situación dentro de la pista y tomar decisiones con más criterio. Siento que he mejorado en todos los aspectos, tanto técnicos como tácticos, y aunque sé que aún tengo mucho margen de crecimiento, esa es justamente la motivación para seguir entrenando y puliendo detalles cada día.

En cuanto a la pala y al set-up, mi adaptación viene de muchos años compitiendo desde categorías menores. Desde chico he jugado torneos en todo tipo de condiciones: pistas rápidas, lentas, humedad, calor, indoor, outdoor… Esa experiencia me ha enseñado a ajustarme con naturalidad. Según el torneo y las condiciones, hago pequeños cambios para sentirme cómodo y mantener mi juego eficaz, pero la base es que me adapto rápido porque crecí compitiendo en todo tipo de escenarios.

Fuera de la pista: ¿qué hábitos te ayudan más y qué mensaje sueles dar a los más jóvenes que te siguen?

Fuera de la pista, desconectar cuando no toca entrenar o competir es fundamental. Tomarse un tiempo para uno mismo, disfrutar de la familia, los amigos, y simplemente de los pequeños momentos de la vida, ayuda mucho a recargar energías y mantener la motivación. Al menos a mí me funciona.

Pero al mismo tiempo, nunca debemos olvidar que todos compartimos un mismo sueño. No podemos quedarnos con la espinita de no haberlo intentado, de no haber dado todo por lo que queremos. Cada esfuerzo, cada caída y cada momento de sacrificio cuenta, y lo importante es entregarnos por completo a lo que nos apasiona. Al final, vivir con la tranquilidad de saber que lo dimos todo, sin arrepentimientos, es lo que realmente deja huella.

Próximos objetivos deportivos.

De cara al año que viene, mis próximos objetivos son seguir aprendiendo y mejorando y, por supuesto, continuar escalando posiciones en el ranking profesional. Cada día es una oportunidad para crecer y acercarse un paso más a los sueños que nos motivan.

Quiero darles las gracias a toda la comunidad GSA por estar siempre apoyando y compartiendo esta pasión. Cada mensaje, cada comentario y cada momento juntos hacen que todo valga la pena y me motivan a seguir mejorando y dando lo mejor de mí; gracias a vosotros soy en parte quien soy. ¡Gracias por ser parte de esto y por seguir creciendo juntos día a día!

Last modified: 17 noviembre, 2025