El 17 de mayo celebramos el Día Mundial del Reciclaje, una jornada muy especial para GSA que nos sirve para reflexionar sobre la situación actual de la gestión de los residuos y concienciar en los objetivos de reducir, reutilizar y reciclar para no contribuir al cambio climático y proteger el entorno. Es decir: recalcar la importancia del reciclaje para el desarrollo de la sostenibilidad de nuestra sociedad desde el punto de vista medioambiental. 

Y como hablamos de concienciación, esta ha de venir dada desde edades muy tempranas: el reciclaje también forma parte de la educación. Debemos, pues, fomentar el reciclaje entre los niños, pues la sostenibilidad de nuestro entorno no es cuestión solo del presente, sino de las próximas generaciones. Como dice nuestro lema, con el reciclaje también estamos #FabricandoFuturo.

Por eso, es fundamental que los más pequeños conozcan, aprendan y desarrollen en el colegio, pero sobre todo en casa, actividades de reciclaje con la ayuda de sus progenitores, quienes podrán explicarle, de forma básica, cuáles son los objetivos del reciclaje. Más allá de la separación de residuos por tipo de material (orgánico, papel y cartón, plásticos y vidrio) para su posterior reutilización, es recomendable hacerlos partícipes activos en pequeños proyectos con los que, por ejemplo, aprendan, de una manera divertida, a dar un nuevo uso a materiales reciclables que encontramos normalmente en nuestros hogares.

Aquí os presentamos tres actividades para que los niños reciclen y se diviertan en casa en este Día Mundial del Reciclaje:

Botellas de plástico para hacer burbujas

A los más pequeños de la casa les encantan las burbujas. Sin embargo, para los niños de preescolar, hacer una burbuja suele convertirse en todo un reto. Así que, en lugar de eso, podemos usar botellas de agua y dejamos que la presión del aire dentro haga todo el trabajo. Para ello, sumergimos la apertura de la boca de una botella de agua de plástico estándar en la solución de burbujas (agua y jabón); luego, retiramos y apretamos la botella suavemente: el aire del interior de la botella de agua empujará la tapa y el jabón creando una burbuja. Entonces puedes soplar la burbuja formada de la parte superior de la botella. Si la aprietas lo suficientemente rápido, a veces las burbujas se desprenderán y se alejarán flotando.

Otra opción que podemos hacer es convertir la propia botella en un soplador de burbujas. Un adulto cortará el fondo de la botella de agua, asegurándonos de que el corte sea limpio y uniforme. Sumergimos el extremo cortado de la botella en una solución de burbujas. Luego, el niño soplará por la boca de la botella para crear burbujas en el extremo de la botella. Este método de soplado de burbujas no permite que las burbujas floten/vuelen, generalmente se desprenden del extremo de la botella.

Paracaídas para muñecos fabricado con una bolsa de plástico

Todo un clásico, un juguete de otro tiempo, de otro siglo, pero tan divertido como siempre: el paracaídas para muñecos. Solo necesitamos una bolsa de plástico de tamaño grande, hilo o cordón y un muñeco que hará las veces de paracaidista. Un adulto cortará un cuadrado de la bolsa de plástico de unos 40-45 cm de lado y hará una pequeña perforación en cada esquina, lo suficientemente alejada de los bordes como para que no se rasguen las mismas. Luego, cortaremos cuatro tramos de cordel de 55-60 cm de longitud que anudaremos, por un lado, en cada esquina y, por otro, anudaremos los cuatro cordeles en el extremo donde amarraremos/sujetaremos al muñeco paracaidista, que no será muy grande. El resto, lanzarlos y observar cómo funciona un paracaídas casero.

Una casa de juego con cajas de cartón

Una caja de cartón grande (de electrodomésticos, por ejemplo) supone todo un mundo de fantasía para los más pequeños, un espacio en el que su imaginación puede crear cualquier espacio que desee, desde un vehículo hasta una casa. En este sentido, podemos usar restos de cajas de cartón de un tamaño considerable para dar un paso más allá y construir, con la ayuda de los pequeños, una casa de juegos para ellos. 

Los niños y adultos podrán codiseñar los espacios y elementos arquitectónicos, y los pequeños ayudarán a pintar y a decorar. La construcción de esta casa solo necesitará herramientas como un cutter (que siempre manejará el adulto), cinta adhesiva y pintura. Los detalles decorativos también pueden ser reciclados: trozos de tela para las cortinas, luces navideñas para darle un toque luminoso, etc.  

Hay infinidad de ideas para hacer reciclaje con los niños y que además sea divertido, solo tenemos que echar un vistazo en Internet. En GSA nos encanta recibir ideas y actividades de nuestras familias. Así que, si has hecho algún juguete o juego con reciclaje en casa, ¡no olvides enviárnoslo!